Artículo “Identificando a los protagonistas: : el mapeo de actores como herramienta para el diseño y análisis de políticas públicas”.

Los mapeos de actores suelen considerar a todas las poblaciones concernidas de una política pública, desde las entidades y organizaciones más representativas, hasta los ciudadanos más desprevenidos.

Las políticas públicas son los instrumentos políticos con los que gobiernos y sociedades intentan modificar la realidad para resolver un problema público. Se sustentan en la consideración de la posibilidad de cambiar el mundo, sobre todo, en que las decisiones y acciones de las poblaciones y grupos que pueden estar ocasionando el problema, sea diferente. Éste énfasis en la importancia de las personas, organizaciones y entidades en la comprensión de los problemas públicos y en su eventual resolución a través de la implementación de la política pública, señala la importancia que para la disciplina tienen lo “actores concernidos”. Esto es, todos los personajes que son relevantes en un escenario social específico.

Este artículo revisa el valor que para el proceso de política pública (Agenda, diseño, implementación, evaluación) tienen las herramientas de mapeo de actores. En particular, reconoce el valor diagnóstico de estas aproximaciones y también, la posibilidad de que se conviertan en sí mismas en herramientas de movilización política para quienes pueden apoyar un proceso de política pública. El artículo revisa tres casos de utilización de metodologías de mapeo de actores en Medellín y Antioquia y señala algunos aprendizajes generales sobre su utilización.

Artículo “¿Primero yo, luego los míos y de último los otros? Confianza y acción colectiva: retos y políticas públicas”.

Una conversación de todos los días en un parque de Medellín.

La confianza, nos dicen autores como Francis Fukuyama, Robert Putman, Elinor Ostrom o Juan Camilo Cárdenas, es el aceite de las relaciones sociales. En su ausencia (o frente a una distribución inconveniente) resolver conflictos, cumplir normas, movilizar voluntades ciudadanas, emprender negocios, organizar partidos políticos, entre otras actividades cotidianas y sustanciales, son mucho más difícil, cuando no imposibles. Así, las sociedades con altos niveles de confianza interpersonal (la que sentimos por “los demás”) suelen tener mejor desempeño en asuntos como transparencia, desarrollo económico, calidad democrática, progreso educativo, y así. La confianza no solo parece ser ingrediente de cosas buenas, sino, causa y efecto de un ecosistema social incluyente y pacífico; elemento fundamental de las democracias liberales modernas.

De ahí la importancia de entender mejor cómo se reproduce o destruye la confianza y las relaciones que establece con procesos asociados a problemas públicos actuales. Ese es precisamente el objetivo del artículo “¿Primero yo, después los míos y de últimos los otros? Confianza y acción colectiva: Retos y políticas públicas”, revisar la discusión sobre las definiciones del concepto de confianza y mirar su utilidad frente al cumplimiento de normas y la seguridad en una agenda de política pública. El artículo es una co-autoría de los profesores Adolfo Eslava, Andrés Preciado, Andrés Tobón y yo.