Capítulo “La cultura ciudadana como proyecto ciudadano”.

Un taller de cocreación ciudadana dirigido por el equipo del Laboratorio de Cultura Ciudadana de Medellín.

¿Se puede pensar en la cultura ciudadana como un proyecto que pueda vivir sin la participación, agencia e incluso protagonismo de la ciudadanía? No. Y aunque esa respuesta no es ni novedosa ni arriesgada, tiene profundas implicaciones sobre el diseño de políticas públicas, escenarios de participación y estrategias que busquen, precisamente, resolver problemas públicos desde el enfoque de cultura ciudadana.

En 2016 nació el Laboratorio de Cultura Ciudadana de Medellín, un proyecto en asocio entre la Alcaldía de Medellín y la Universidad EAFIT, para gestionar conocimiento, experimentar acciones y generar escenarios de intercambio de ideas sobre las agendas de transformación cultural de la ciudad. Su primera publicación de resultados de trabajo, “Pensar y construir el territorio desde la cultura“, presentaba los avances sobre estas tareas y las perspectivas que el trabajo sobre cultura ciudadana señalaba en Medellín.

El libro incluye un capítulo de mi autoría (más es la introducción, pero llamémosle así), que reflexiona precisamente sobre los escenarios y las formas en las que se puede ampliar la conversación sobre cultura ciudadana a la ciudadanía y el rol que en esa misión cumpliría ese por entonces novedoso escenario del Laboratorio de Cultura Ciudadana. Aquí pueden leer ese capítulo/introducción:

Artículo “Polarización política en Colombia: superar mitos y aceptar realidades”.

Portada del artículo en la revista El Eafitense.

La polarización supone la radicalización de posiciones políticas sobre una o varias discusiones relevantes para la toma de decisión democrática. Supone extremos, polos opuestos e imaginados como irreconciliables sobre asuntos sustanciales. Aunque en ocasiones se entiende como un problema para las democracias, algunos elementos de su naturaleza pueden verse como síntomas de otros líos de un sistema político.

“Polarización en Colombia: superar mitos y aceptar realidades” intentó responder a las preguntas sobre causas e inconveniencia de la polarización en el país. El artículo, escrito en 2014 en la revista de divulgación de la Universidad EAFIT “El Eafitense”, resulta de una relevancia deprimente para la coyuntura actual del país (y probablemente, para las discusiones y decisiones políticas de los últimos seis años). Pero centra su atención en comprender otros elementos de la cultura política colombiana que convierten su polarización en uno particular.

Al final, intenta también señalar maneras en las que esa polarización puede encausarse, abordarse, asumirse y evitar así sus consecuencias más negativas, mientras, quizás, se le conecta a esa extraña dicotomía entre apatía/radicalismo que se puede observar en la dinámica de discusión pública colombiana. Aquí lo pueden leer completo:

Capítulo “Confianza, normas sociales y representaciones del otro. La implementación de la estrategia de cultura ciudadana “Medellín está llena de Ciudadanos Como Vos””.

Imagen
La portada del libro, “Lo mejor de las personas. Teoría, intervención y agenda de la cultura ciudadana”.

Esta semana se publicó la versión digital de “Lo mejor de las personas: teoría, intervención y agenda de la cultura ciudadana”, este libro es producto de un trabajo conjunto entre la Universidad EAFIT y la subsecretaría de Ciudadanía Cultural de la Alcaldía de Medellín durante el 2019. El editor académico es el profesor Adolfo Eslava, que lideró un proceso muy juicioso de recolección y revisión de textos e invitación de nuevos autores para construir un acercamiento a las cuestiones conceptuales y empíricas del enfoque de cultura ciudadana.

El libro recoge así reflexiones teóricas y prácticas sobre las agendas de cambio cultural en Colombia, reuniendo textos importantes para el enfoque y experiencias significativas de su utilización. Aquí lo encuentran completo. El texto arranca con un estudio introductorio de parte del profesor Eslava, una aproximación a la preocupación por el comportamiento de la cultura ciudadana y las implicaciones abordadas desde el libro, haciendo énfasis en las perspectivas de integración de conceptos y prácticas que se verán más adelante.

Luego viene la primera sección del libro, “Teoría”, con capítulos de Antanas Mockus, Juan Camilo Cárdenas, Mauricio García Villegas y Fredy Cante. Los textos de Mockus y Cante son referencias históricas al enfoque y enmarques clásicos de su propuesta por buscar alinear los sistemas reguladores de Ley, Moral y Cultura. Cárdenas y García revisan las contribuciones del enfoque para entender y abordar el cumplimiento de normas y la agenda de construcción de paz entendida como bien universal.

La segunda sección del libro, “Implementación”, recoge tres experiencias prácticas revisadas por Javier Guillot, Alejandra Ariza, Juan Pablo Trujillo, Juan Esteban Garro, Natalia López y yo. Guillot recuerda y encuentra lecciones en las estrategias de ahorro de agua adelantadas por la primera Alcaldía de Antanas Mockus por la emergencia del embalse San Rafael en los años noventa. Ariza presenta el caso del programa “Amor no control” en el municipio de Barrancabermeja y sus efectos positivos sobre la reducción de la violencia de género. Y Trujillo, Garro, López y yo presentamos el caso de la estrategia “Medellín está llena de Ciudadanos Como Vos” y su apuesta por construir confianza interpersonal en la ciudad.

Finalmente, en “Recomendaciones”, Juan Luis Mejía, Claudia Restrepo y Federico Hoyos revisan el enfoque en clave de política pública, capital social y comunicación.El libro es un esfuerzo fundamental para comprender algunos elementos constitutivos de las agendas de cambio cultural, pero sobre todo, para poner en perspectiva su implementación y los retos que enfrentará en el futuro.

Capítulo “Reglas, mesas y confianza: fortaleciendo la apuesta institucional de cultura ciudadana en Medellín”.

Una escena cotidiana en la comuna 13- San Javier en Medellín.

Durante el periodo 2016-2019 el Laboratorio de Cultura Ciudadana de Medellín adelantó investigaciones aplicadas y revisiones sistemáticas de experiencias e intervenciones en programas y acciones de cambio cultural en la ciudad. Su misión era, principalmente, acompañar las reflexiones y aproximaciones académicas de la Secretaría de Cultura Ciudadana y su subsecretaría de Ciudadanía Cultural respecto a herramientas fundamentales para abordar problemas públicos de corte comportamental. El Laboratorio, producto de una alianza entre la Alcaldía Municipal y la Universidad EAFIT produjo en el curso de su trabajo varios textos que recogían sus hallazgos y le proponían a la ciudad agendas relativas a sus preocupaciones.

En 2017 publicó el libro “Imaginarios comunes, sueños colectivos y acciones ciudadanas: Pensando Medellín en clave de cultura ciudadana, derecho a la ciudad e innovación pública”, segundo resultado de la agenda de investigación del Laboratorio, que reunía diferentes reflexiones académicas e institucionales sobre el abordaje del cambio cultural desde las intervenciones del gobierno municipal y sus conexiones con las agendas de transformación social de los territorios de Medellín desde organizaciones y grupos sociales y culturales.

En el capítulo “Reglas, mesas y confianza: fortaleciendo la apuesta institucional de cultura ciudadana en Medellín” reseño las generalidades del libro (a modo de introducción) y reviso algunos retos y oportunidades de la gestión de la cultura ciudadana en Medellín; reflexiones que vendrían muy bien durante los dos siguientes años en el proceso de formulación de la política pública de Cultura Ciudadana de Medellín.

Aquí pueden leer el capítulo:

Artículo “Ciencias del comportamiento y gobernanza colaborativa: Experiencias de cultura ciudadana en Medellín, Colombia”.

Portada de la revista “European public & social innovation review”.

La innovación pública busca determinar fronteras y oportunidades de cambio en la forma como el gobierno intenta resolver problemas públicos. La innovación social asume retos similares pero sobre problemas de corte comunitario y de acción colectiva. Un puente entre ambos esfuerzos se centra en las nuevas soluciones que disciplinas asociadas a los estudios del comportamiento puede señalar para lo que son, efectivamente, viejos problemas públicos y colectivos.

Este artículo, escrito junto a Laura Gallego y Jonathan Echeverry, aborda las contribuciones a ambas perspectivas y las ejemplifica en la revisión de dos casos en los que el enfoque de cultura ciudadana sirvió como vehículo para las posibilidades de la transformación comportamental en Medellín. Así, el texto revisa los aprendizajes del programa de gestión del conocimiento “Laboratorio de Cultura Ciudadana” y el programa de construcción de confianza “Medellín está llena de Ciudadanos Como Vos”.

Aquí lo encuentran completo:

Artículo “Minería aurífera informal e imposición de arreglos institucionales incumplidores: análisis institucional del caso de Buriticá, Antioquia, en 2009-2014”

La segunda mayor productora de oro del mundo estará en Buriticá
El municipio de Burtiticá, en el Occidente antioque

Sobre la cuesta de una montaña, ramificación de la cordillera occidental, se incrusta el municipio antioqueño de Burticá. De vocación agrícola y durante toda su historia, tímidamente minero, el aumento del precio del oro luego de la crisis económica mundial de 2008, llevó a cientos de mineros informales del nordeste antioqueño y el norte de Caldas, llegaran a sus cuestas con maquinaria, explosivos y cambuches a explotar las riquezas concedidas a la empresa canadiense Continental Gold. Esta migración masiva (el municipio pasó de tener unos seis mil habitantes en su casco urbano a casi el doble en cuestión de un par de años) trajo también muchos probelmas de orden público y un choque de maneras de ejercer la minería.

Por décadas, la minería de Buriticá se había ejercido de forma artesanal cuando no por la mina de Continental Gold. Los mineros informales del municipio usaban técnicas de “barequeo” y tenían en general una buena relación con la empresa y el gobierno municipal. Los migrantes que llegaron en 2009 eran diferentes, sus técnicas de explotación eran más tecnificadas y utilizaban maquinaria, socavones y explosivos. Pero su “técnica mientras informal” superaba los asuntos de forma, también incluía una desconfianza sustancial por el Estado, sus leyes y las empresas extranjeras que en general, han ganado las concesiones mineras en Colombia. Este choque de reglas de juego, esta competencia de arreglos institucionales, delimitó buena parte de los conflictos del municipio durante los últimos diez años y en particular, entre el 2009 y el 2014, año en el que la Gobernación de Antioquia y el Gobierno Nacional decidieron desalojar buena parte de los campamentos y minas de los informales en un operativo.

Este artículo recoge algunos elementos de esta historia y sobre todo, un análisis de la dinámica institucional que vivió el municipio cuando dos formas de hacer las cosas, de ver el mundo, se enfrentaron en el marco de la llegada de los mineros informales de fuera del municipio a Buriticá. Se preocupa sobre todo por los arreglos institucionales incumplidores, esto es, el grupo de reglas de juego, valoraciones, representaciones y normas sociales que constituyen el marco de decisión y acción de grupos de personas con relaciones conflictivas con el cumplimiento de las normas legales.

Si les interesan los análisis de conflictos mineros, el cumplimiento e incumplimiento de normas y la influencia de las normas sociales en el comportamiento de las personas, pueden leer el artículo completo aquí:

Capítulo “Algunas ideas desde los estudios del comportamiento para entender, analizar y enfrentar la crisis del COVID-19”.

Portada del capítulo.

El libro “Pensar la crisis. Perplejidad, emergencia y un nuevo nosotros” fue editado por Adolfo Eslava y Jorge Giraldo y publicado por la Editorial Universidad EAFIT. Su objetivo era recoger diferentes ideas y perspectivas de un grupo variado de académicos alrededor de la pandemia del COVID-19. El texto reúne reflexiones de temas tan variados como los cambios al orden mundial, el futuro del liberalismo, los estudios del comportamiento y la labor de ser padres en medio de las dificultades de la cuarentena.

Incluye también un capítulo de mi autoría, centrado en lo que algunos aprendizajes de las ciencias del comportamiento nos pueden decir sobre las decisiones y acciones cotidianas de las personas en la mitad de esta crisis y en las pistas que estas mismas ideas nos pueden dar para promover comportamientos individuales y acciones colectivas de cuidado. Pueden acceder a la versión digital gratuita del libro en este enlace.

Y aquí descargar mi capítulo:

Artículo “Identificando a los protagonistas: : el mapeo de actores como herramienta para el diseño y análisis de políticas públicas”.

Los mapeos de actores suelen considerar a todas las poblaciones concernidas de una política pública, desde las entidades y organizaciones más representativas, hasta los ciudadanos más desprevenidos.

Las políticas públicas son los instrumentos políticos con los que gobiernos y sociedades intentan modificar la realidad para resolver un problema público. Se sustentan en la consideración de la posibilidad de cambiar el mundo, sobre todo, en que las decisiones y acciones de las poblaciones y grupos que pueden estar ocasionando el problema, sea diferente. Éste énfasis en la importancia de las personas, organizaciones y entidades en la comprensión de los problemas públicos y en su eventual resolución a través de la implementación de la política pública, señala la importancia que para la disciplina tienen lo “actores concernidos”. Esto es, todos los personajes que son relevantes en un escenario social específico.

Este artículo revisa el valor que para el proceso de política pública (Agenda, diseño, implementación, evaluación) tienen las herramientas de mapeo de actores. En particular, reconoce el valor diagnóstico de estas aproximaciones y también, la posibilidad de que se conviertan en sí mismas en herramientas de movilización política para quienes pueden apoyar un proceso de política pública. El artículo revisa tres casos de utilización de metodologías de mapeo de actores en Medellín y Antioquia y señala algunos aprendizajes generales sobre su utilización.

Capítulo “La Política Pública de Cultura Ciudadana de Medellín: Retos y perspectivas locales de la gestión del cambio cultural”.

Las calles de Medellín, una vista aérea en el Centro de la ciudad.

¿Podemos cambiar el mundo? No es una pregunta retórica, puede resultar empalagosa, pero su respuesta es necesaria. Ahora, digamos que cambiar el mundo en este caso es una visión amplia de la posibilidad de ajustar un poco la realidad, de resolver los problemas cotidianos que enfrentan las personas en sus vidas y que se convierten en el objeto de estudio e intervención de las políticas públicas. La sociedad busca constantemente alternativas para resolver sus problemas públicos, discute su relevancia, sus causas y efectos y la urgencia de su intervención e incluso intenta acordar las formas de su implementación.

Entre 2017 y 2019 la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín asumió ese reto particular que es adelantar un proceso de diseño de una política pública para abordar asuntos de transformación cultural y cambio social. La política pública de Cultura Ciudadana de Medellín incluyó docenas de espacios de socialización, recolección de información cuantitativa y cualitativa para levantar un diagnóstico de los problemas comportamentales y de cultura cívica de la ciudad; asimismo, realizando una revisión detallada de las apuestas conceptuales para entender las implicaciones del enfoque de cultura ciudadana como política pública y las pistas que las teorías del reconocimiento y las normas sociales podían aportarle. Finalmente, construyendo una propuesta de alternativas de solución y diseñando un plan de acción y de seguimiento e implementación para que sus acciones pudieran “salir a la calle”. En esencia, buscar “cambiar el mundo”.

Este capítulo del libro de presentación de la política pública recoge con algo más de detalle los objetivos y el proceso de su construcción. Revisa también los retos a los que se enfrentaría en su implementación e intenta plantear algunos elementos comunes a los retos que una política pública de esta naturaleza (cambio social y transformación cultural) enfrenta en los entornos locales.

Artículo “¿Primero yo, luego los míos y de último los otros? Confianza y acción colectiva: retos y políticas públicas”.

Una conversación de todos los días en un parque de Medellín.

La confianza, nos dicen autores como Francis Fukuyama, Robert Putman, Elinor Ostrom o Juan Camilo Cárdenas, es el aceite de las relaciones sociales. En su ausencia (o frente a una distribución inconveniente) resolver conflictos, cumplir normas, movilizar voluntades ciudadanas, emprender negocios, organizar partidos políticos, entre otras actividades cotidianas y sustanciales, son mucho más difícil, cuando no imposibles. Así, las sociedades con altos niveles de confianza interpersonal (la que sentimos por “los demás”) suelen tener mejor desempeño en asuntos como transparencia, desarrollo económico, calidad democrática, progreso educativo, y así. La confianza no solo parece ser ingrediente de cosas buenas, sino, causa y efecto de un ecosistema social incluyente y pacífico; elemento fundamental de las democracias liberales modernas.

De ahí la importancia de entender mejor cómo se reproduce o destruye la confianza y las relaciones que establece con procesos asociados a problemas públicos actuales. Ese es precisamente el objetivo del artículo “¿Primero yo, después los míos y de últimos los otros? Confianza y acción colectiva: Retos y políticas públicas”, revisar la discusión sobre las definiciones del concepto de confianza y mirar su utilidad frente al cumplimiento de normas y la seguridad en una agenda de política pública. El artículo es una co-autoría de los profesores Adolfo Eslava, Andrés Preciado, Andrés Tobón y yo.